"Todos los hechos lo condenaban, las anécdotas y los recuerdos hablaban mal de él
Con los ojos enterrados en el piso, sufriendo las malas jugadas de su existencia
Ramiro recorrió las calles del barrio.
La misma esquina con su mismo olor, todos los hechos lo condenaban,
Sin embargo, nadie hablaba de su soledad, de aquellos años en la cárcel
De las cosas que hizo y dejó de hacer
De su eterna mala suerte, parado en la esquina
Ramiro respondió las preguntas que jamás le hicieron
Después de todo su único premio era la vejez
La misma recompensa que recibió su padre Carmelo
La misma recompensa que de seguro recibiría su hijo Rafael
Es una noche de Mayo de 1970
Ramiro sigue en la esquina
Solo como siempre..."
Rubén Blades
jueves, 13 de mayo de 2010
domingo, 2 de mayo de 2010

Tal vez sea Héctor, su vida triste y vacía, su letra, su salsa.
Tal vez mi vecina loca, sus gritos, su risa trastornada por tantas pastillas.
Mi peculiar gusto por los micros, el sentarme cerca a la ventana y ver gente tan o
más loca que mi vecina,
por tanto humo, por tantas promesas,
Por el sol,
Por el frio,
Por sus problemas,
Caminan con recelo,
Así también camino yo.
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